Tratamiento con cirugía
para la curva de Peyronie

 TÉCNICAS

1. Cirugía de corrección de la curvatura del pene adquirida ¿qué técnicas diferentes se emplean?

En esencia, existen dos técnicas o abordajes quirúrgicos para reparar el defecto anatómico de la enfermedad de La Peyronie.

Plastia o plicatura de la túnica albugínea

Esta técnica es la más practicada de todas para tratar la enfermedad de La Peyronie y consiste en acortar el lado convexo de la curvatura, mediante plicatura de la túnica albugínea. Con esto se consigue que ambos cuerpos cavernosos tengan la misma longitud y desaparezca la curvatura.

Antes de realizar la plicatura es necesario llevar al pene a estado de erección. Esto se logra inyectando solución fisiológica dentro de los cuerpos cavernosos o mediante la administración de fármacos vasoactivos (como la prostaglandina E1). El estado de erección inducida permitirá operar con más facilidad el tejido.

Para evitar cicatrices verticales en el pene, se practica una circuncisión y se retrae el prepucio hasta la base del pene haciendo una incisión circular a nivel del surco balano – prepucial (donde el prepucio se une al glande). Así quedará expuesta la fascia de Buck, un tejido fibroso delgado que envuelve los cuerpos cavernosos y el esponjoso.

Técnica de corrección de Nesbit.

Se realiza una incisión lateral en la fascia de Buck (del lado sano) y se accede hasta el cuerpo cavernoso. Allí se procede a la plicatura (con o sin exéresis de cuerpo cavernoso) la túnica albugínea con diminutas suturas. En general, en Andromedi usamos suturas que desaparecen con el tiempo y no quedan perceptibles pasados como máximo 6 meses. Así el paciente no notará los hilos de sutura en el futuro.

Al finalizar, se cierra la abertura en la fascia de Buck y se sutura la incisión del prepucio.

Escisión parcial e injerto

Cuando para la corrección quirúrgica de la curvatura se desea alargar la parte enferma (cóncava) para no perder tamaño de pene, la cirugía incluye, además, la escisión parcial o total de la placa fibrosa que causa estas alteraciones.

Pene en erección antes y después de retirar la placa fibrótica

Al resecar la placa que estaba condicionando el acortamiento se puede alargar el lado estaba acortado, pero se crea un defecto en la pared de la albugínea que ha de ser reemplazado o cubierto con un injerto de tejido, propio del paciente, procedente de un material inerte o sintético.

Al igual que en la primer técnica quirúrgica, es necesario que el pene se encuentre erecto con infusiones de solución fisiológica (erección inducida). Luego se hace la incisión subcoronal (circular, en el prepucio) para descubrir la fascia de Buck.

Técnicas de injerto para minimizar la reducción de la longitud del pene en erección

Esta fascia se diseca bilateralmente de forma paralela a la uretra, por allí se puede acceden a ambos cuerpos cavernosos y reparar el defecto. Para ello, debe conocerse la ubicación y el tamaño del tejido fibrótico o nódulo, para llegar a él y extraerlo.

Una vez realizada la excisión o incisión de este tejido, se injerta y se cierra la fascia de Buck y la piel.

2. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de cada una de estas técnicas?

La plastia o plicatura de túnica albugínea es la técnica quirúrgica más frecuente en el tratamiento de esta enfermedad pero tiene ciertas limitantes, una de ellas es que no puede ser realizada en casos de deformidad severa del pene. Una curva severa conllevaría un excesivo acortamiento del pene. Además de esto, puede comprometer la funcionalidad del pene si no se realiza correctamente (y dañar la erección).

No obstante, además de ser la más practicada es la que mejor pronóstico ofrece a futuro. La tasa de complicaciones es muy baja y el tiempo de recuperación no excede los seis meses.

Con la escisión parcial o total de la placa e injerto de tejido los cirujanos reparan el defecto tratando el lado enfermo,, eliminando por completo los nódulos fibrosos. Las complicaciones que pueden ocurrir es que se desarrolle cierta retracción posterior al injerto causando una nueva curvatura en el pene, o que se desarrolle o progrese la disfunción eréctil. El tejido que reemplaza la albugínea no actua como ella y no es capaz de dar la rigidez al pene que da la albugínea natural.

Todas estas complicaciones son infrecuentes y rara vez causan más molestias y disfunciones que las que se encuentran al principio de la enfermedad, antes de ser sometida a estas técnicas.

3. ¿Cuáles son los criterios para escoger alguna de las técnicas quirúrgicas?

Escoger cuál es la técnica quirúrgica adecuada para corregir la curvatura del pene es un trabajo que requiere experiencia, conocimiento y estudio le corresponde al médico en base a la valoración prequirúrgica.

En el caso de la técnica de plastia o plicatura de túnica albugínea es necesario que se cumpla con las siguientes condiciones:

  • Curvatura simple del pene, sin deformidad y con ángulo de incurvación menor a 60 grados.
  • Que no haya efecto bisagra, es decir, que el pene erecto adquiera la apariencia de un reloj de arena, adelgazado en algún punto.
  • Que no implique un acortamiento severo.

Para la técnica de escisión parcial o completa de la placa son necesarias las siguientes condiciones:

  • Una curvatura completa del pene mayor a 60 grados o deformidad severa del pene.
  • Un pene no muy largo
  • Una erección preservada.
  • Que haya efecto bisagra.

4. ¿Y la prótesis de pene? ¿Puede un implante de pene corregir la curvatura?

Cuando un paciente con enfermedad de La Peyronie presenta además disfunción eréctil (DE) severa es probable que requiera del implante de una prótesis de pene que le permita alcanzar erecciones rígidas con el pene lo más recto posible.

Existe una gran variedad de prótesis de pene diferentes que se adecuan a las necesidades particulares de cada paciente, su elección depende de las características morfológicas del pene, del paciente y de las preferencias del cirujano urólogo.

Las más utilizadas y las que ofrecen mejores resultados son las prótesis hidráulicas, siendo también estas últimas, las más demandadas por los pacientes. Son las que más se parecen a una erección normal. Pueden ser hinchadas manualmente y a voluntad del paciente, con una erección de la rigidez que desee en cada momento.

En nuestros centros somos especialistas en este tratamiento, siendo Andromedi líder absoluto en colocación de prótesis de pene en España. Puede consultar nuestra página web dedicada a esta cirugía en www.protesisdepene.es, donde encontrará respuesta a todas sus dudas.

5. ¿Cuánto tiempo lleva realizar una intervención de este tipo?

El tiempo requerido en una cirugía de corrección de enfermedad de La Peyronie varía de acuerdo a la técnica empleada y a otros factores, pero generalmente no suele exceder 2 horas y media, contando desde que el paciente es ingresado a quirófano para ser recibir la anestesia hasta que el paciente es llevado de vuelta a su habitación.

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6. ¿Cómo es la anestesia administrada para estas intervenciones? ¿Puede hacerme daño de alguna forma?

Para asegurar que la intervención quirúrgica sea totalmente indolora, el equipo de quirófano (cirujanos, anestesistas, enfermeras, etc.) prepara al paciente con anestesia.

La anestesia que utilizamos en Andromedi en estas cirugías suele ser una combinación de estas dos:

  • Anestesia local en la zona inguinal y genital. Con una serie de inyecciones subcutáneas de fármacos anestésicos, el médico logra bloquear los impulsos nerviosos que llevan información de dolor. El paciente deja de sentir temporalmente el área a intervenir y no tiene ningún tipo de molestias.

  • Sedación general, para que el paciente se encuentre relajado durante la intervención. Aquí, el médico puede administrar medicamentos para adormecer temporalmente el sistema nervioso y así el paciente está en un estado similar al sueño profundo, pero sin necesidad de ventilación mecánica o intubación como en la anestesia general.

Estos procedimientos anestésicos muy seguros, prácticamente son carentes de complicaciones, salvo aquellos casos que nos manifiestan con anterioridad problemas de alergia a anestésicos o hipersensibilidad. Casos que son realmente excepcionales, ya que prácticamente toda la población ha tenido algún contacto previo con estos anestésicos (empastes o instrumentaciones dentales, heridas, traumatismos, intervenciones previas, etc) sin problema alguno.

Estos procedimientos anestésicos muy seguros, prácticamente son carentes de complicaciones, salvo aquellos casos que nos manifiestan con anterioridad problemas de alergia a anestésicos o hipersensibilidad. Casos que son realmente excepcionales, ya que prácticamente toda la población ha tenido algún contacto previo con estos anestésicos (empastes o instrumentaciones dentales, heridas, traumatismos, intervenciones previas, etc) sin problema alguno.

 PREOPERATORIO Y POSTOPERATORIO

ANTES DE LA INTERVENCIÓN

7. ¿En qué consiste la valoración prequirúrgica?

La valoración prequirúrgica es sumamente importante, ya que no solo ayuda en el diagnóstico preciso y precoz de la enfermedad; sino que, además, es clave en la elección del tratamiento correcto.

No existe un protocolo médico definido para realizar esta valoración. Habitualmente depende de la experiencia y conocimiento del cirujano. En general, equipos con más experiencia ofrecen injertos en casos más complejos y plicaturas en casos leves. No obstante, la revisión de los signos y síntomas es lo que determina el grado de la enfermedad y la fase en la que se encuentra.

La característica más elemental a tener en cuenta es el dolor. La presencia de dolor ante la palpación, la erección o el coito podría ser un indicador de que la enfermedad se encuentra en fase aguda y por ende, aún no es candidata a intervención quirúrgica. Recordar que para pasar a la corrección quirúrgica es necesario que la curvatura esté estabilizada y la deformidad no siga evolucionando.

La palpación de la placa fibrótica por parte de un urólogo experimentado ayuda a entender cómo esta estructura está afectado la morfología y la función del pene. La mayoría de los médicos concuerdan que hace falta de un mínimo de 6 a 12 meses desde el inicio de los síntomas para que la placa se estabilice. Se suele comprobar con fotos sucesivas en que se vea esta

Angulación de la curva.

La deformidad del pene también es tomada en cuenta pero solo en estado de erección puede ser evidenciada en su máxima expresión. Para ello, el médico puede inducir una erección en el consultorio administrando fármacos vasoactivos o bien, en base a autoexploraciones y fotografías realizadas por el mismo paciente en la comodidad de su casa. El grado de deformidad, la dirección, el ángulo de incurvación y las disfunciones sexuales y eréctiles se miden gracias a estas observaciones y son un elemento clave para el tratamiento quirúrgico.

También se acostumbran a realizar pruebas diagnósticas como la ecografía doppler que permite valorar la velocidad de los flujos sanguíneos al pene, el grado de incurvación y la presencia localizada de las placas fibróticas y su grado de calcificación (si es el caso).

Además, la evaluación prequirúrgica incluye la medición de la longitud del pene, en estado de erección y en estado de flaccidez (desde el pubis hasta el extremo del meato urinario, en el glande). La disminución de la longitud del pene es bastante referida en pacientes con enfermedad de Peyronie y es la característica que nos define en Andromedi como Centro Médico: todos nuestros esfuerzos están encaminados a que el paciente vea minimizada una pérdida de longitud en su miembro.

Todos nuestros esfuerzos están encaminados a que el paciente vea minimizada una pérdida de longitud en su miembro.

8. ¿Qué necesito tener en cuenta antes de entrar a quirófano?

Casi siempre, los pacientes que terminan en un quirófano para corregir las curvaturas de la enfermedad de Peyronie han asistido a varias consultas con el urólogo previamente para evaluar su enfermedad y encontrar una opción terapéutica que le permita retornar a su estado de bienestar originario.

Cuando se ha decidido que la intervención quirúrgica es el tratamiento ideal, el paciente debe ser sometido a una minuciosa evaluación preoperatoria en la que se examine el estado del paciente, cuál es su estado general de salud y si requiere algún cuidado adicional durante la cirugía o después de ella.

El paciente debe modificar algunos hábitos alimenticios y de vida en los días previo a la intervención, como por ejemplo:

  • No consumir bebidas alcohólicas.
  • Dejar el tabaquismo.
  • No consumir ningún tipo de drogas recreativas o con fines medicinales.
  • No consumir fármacos anticoagulantes o corticosteroides.
  • Mantener un ayuno de alimentos sólidos 8 horas antes de la intervención.
  • Asistir acompañado al hospital y ser llevado a casa después de la intervención y la recuperación.

También es importante que el paciente notifique si está consumiendo algún fármaco o si presenta una enfermedad crónica, como hipertensión arterial, diabetes, VIH – SIDA, infecciones del tracto urinario (ITU), otras infecciones de transmisión sexual (ITS), entre otras.

El día de la intervención, el paciente debe presentarse en el hospital (o el recinto de salud) con ropa cómoda y habiendo llevado a cabo un cuidadoso aseo de la zona genital.

9. ¿Es siempre necesaria practicar la circuncisión antes de operar quirúrgicamente?

No necesariamente. Las técnicas quirúrgicas (plastia de los cuerpos cavernosos, plicatura de la túnica albugínea, escisión parcial e injerto) pueden ejecutarse aun cuando el paciente no está circuncidado. El abordaje quirúrgico permite acceder a los cuerpos cavernosos y a la Fascia de Buck habiendo hecho una incisión circular el prepucio subcoronal.

Aunque no sea necesario, desde Andromedi solemos recomendar su práctica, ya que facilita mucho el posoperatorio, eliminando riesgos de edema, inflamación y complicaciones.

DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN

10. ¿Tengo que quedarme ingresado en el hospital?

El equipo de Andromedi será el que determine en qué casos es preciso una estancia postoperatoria en el hospital.

Después de la cirugía, el paciente suele mantenerse en el hospital al menos 24 horas antes de regresar a casa. Con esta hospitalización, los médicos pueden evaluar qué tan bien evoluciona la herida operatoria o si por el contrario, ocurre alguna complicación menor.

Durante este periodo de tiempo (o el que sea necesario) el paciente debe permanecer acostado sin realizar actividad física. Solo se permite caminar por cortos periodos de tiempo y en breves distancias, como quizás ir al baño.

11. Cuidados después de la intervención

Habiendo regresado a casa con el alta médica, el paciente debe guardar reposo físico por algunos días (según prescriba el cirujano) manteniendo cuidado de la herida operatoria.

Para evitar infecciones en la herida, se utilizan soluciones antisépticas suaves para limpiar la herida diariamente al igual que el cambio de vendajes.

Los cuidados postoperatorios incluyen además que el paciente no realice fuerzas que compriman el abdomen ni lleven a cabo prácticas sexuales hasta recibir el alta completa. La alimentación debe ser balanceada y baja en grasas o comidas muy procesadas.

12. ¿Quedan cicatrices tras la intervención?

Cerrar las incisiones quirúrgicas del pene con puntos de sutura puede dejar cierta cicatriz visible. No obstante, estas cicatrices suelen ser difíciles de percibir ya que la misma apariencia de la piel de los genitales externos se encarga de ocultar estas imperfecciones.

Las cicatrices dejadas por un tratamiento quirúrgico de este tipo (habitualmente se trata de una circuncisión) no llegan a causar problemas para lograr una erección o mantener relaciones sexuales.

13. Retomando la vida sexual ¿cuándo puedo volver a tener una erección, sentir un orgasmo o relaciones sexuales?

Ser sometido a una cirugía para corregir la enfermedad de La Peyronie puede llegar a limitar totalmente la posibilidad de tener relaciones sexuales durante varias semanas o incluso, meses si el posoperatorio tiene alguna complicación.

Solo cuando la herida quirúrgica haya cicatrizado adecuadamente, puede retornarse a las actividades sexuales. Lo normal, suele ser una cifra en torno a los 30-40 días.

Sea cual fuere el caso, será el médico urólogo el único encargado de decidir cuánto tiempo es pertinente para retomar una vida sexual activa posterior a una intervención quirúrgica de este tipo.

Rara vez una cirugía de pene puede lesionar nervios encargados de la respuesta sexual como para disminuirla o eliminarla por completo, así que la libido, la eyaculación y el orgasmo seguirán estando presentes siempre que los estímulos sean los adecuados.

Nuestra recomendación por supuesto, es que se acuda inmediatamente una vez se tenga la sospecha de que algo no anda bien. Como hemos comentado, el tiempo juega en contra, cada segundo cuenta para obtener un resultado óptimo.

QUIERO UNA CITA

Clinica Andromedi

El Dr. Cruz, con 25 años de experiencia médica, ha sido hasta 2016 Jefe de la Unidad de Andrología en el Servicio de Urología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Coordinador Nacional de Andrología de la Asociación Española de Urología (AEU) y Secretario General de la ESSM, cargos que ha delgado para centrarse de lleno en el ilusionante proyecto de ofrecer una consulta médica privada de alto nivel en Sevilla.

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